De los 12 años a los 16

El enganche, la explotación y la huída

Karlita estaba sentada en el Metro Pino Suárez, ubicado en el centro de la Ciudad de México, cuando un hombre la abordó. Le preguntó que edad tenía, la niña tenía 12 años pero le gustaba decir que 17. Él le invitó un café, comenzaron a platicar y antes de despedirse, la invitó a visitarlo en Tlaxcala. Habían intercambiado teléfonos y así fue cómo él siguió cortejándola.

Desde los 5 años, Karlita fue maltratada y abusada sexualmente por un pariente. Además, su madre la golpeaba con frecuencia. Una noche, cuando la niña llegó un poco tarde a la casa, su madre no le abrió. Sola y rechazada, sin una familia amorosa, la joven se fue a vivir al día siguiente con su tratante con la ilusión de un verdadero amor.

La trasladaron de ciudad en ciudad; en todas ellas, fue explotada sexualmente más de doce horas diarias sin ningún día de descanso. Su tratante insistía en buscar un lugar donde obtuvieran más ganancias: no importaba cuánto recaudara Karlita, nunca era suficiente para él. Ella estima que a lo largo de esos cuatro años, fue violada más de 40 mil veces.

Karlita escapó gracias a la ayuda de un cliente que cada semana la visitaba para convencerla de su valor como persona. Jamás la tocó, pagaba para hablar con ella y persuadirla de escapar. Finalmente, la joven huyó con su ayuda pues él le dio dinero para que se trasladara a la Ciudad de México. A los 16 años, Karlita recuperó su libertad.

El largo proceso de reintegrarse

Un ejemplo de vida

Cuando llegó a Fundación Camino a Casa, Karlita era muy agresiva. Estaba llena de rabia hacia el mundo por el dolor que le habían infringido. Como ella, muchas víctimas tienen procesos complicados de reintegración debido a la depresión, al estrés postraumático, trastornos de personalidad, disociación, entre otras situaciones. Karlita es una de las valientes que ha superado el pasado de la esclavitud.

El sueño de ayudar

La vida como superviviente

Como activista contra la trata, ha participado en foros internacionales como la Cumbre de alcaldes en el Vaticano y ha conversado con la reina Rania de Jordania y la duquesa de Cornwall. En 2015, apoyó en el Congreso de Estados Unidos la Ley Internacional Megan, la cual combate el turismo sexual infantil a través de la emisión de alertas cuando un agresor sexual registrado viaja al extranjero.

YO QUIERO AYUDAR