Secuestrada por un tratante

La terrible violencia

Pamela tenía 20 años, vivía en Puebla y trabajaba en una tienda de conveniencia. Allí, conoció a su novio. En una ocasión, cuando Pamela regresó tarde del trabajo, su madre se negó a recibirla en la casa y le pidió las llaves. Ella se fue a vivir con su novio pero después de tres meses, él comenzó a vigilarla y a agredirla, no la dejaba ni salir sola.

Ante esta violencia, Pame abandonó a ese hombre y regresó a casa de su madre. Un día, mientras paseaba por el centro de la ciudad, su antiguo novio apareció, la amenazó con una navaja y la obligó a subir a un taxi. La llevó a su casa, donde antes habían vivido juntos. A los pocos días, Pamela estaba en las calles siendo explotada sexualmente.

En la Ciudad de México, Puebla y Veracruz, Pamela estaba obligada a reunir entre 3000 y 5000 pesos diarios. Si no reunía esta cantidad, su tratante la golpeaba hasta provocarle heridas muy graves que la hacían ir al hospital. En el hospital, él mentía diciéndole a las enfermeras que Pame se había caído de las escaleras. Ellas nunca le preguntaban a la joven qué había pasado en realidad.

La superviviente quedó embarazada en dos ocasiones. La primera vez, su tratante la obligó a abortar con pastillas. La segunda, la golpeó hasta que perdió al bebé. Cuando Pame fue rescatada y recibió atención médica, un médico le informó que su útero se encontraba muy dañado y que no podría tener hijos.

Ayudar salva vidas

La víctima es liberada

Un lunes 7 de mayo, Pamela recuperó su libertad. Tras terminar sus horas de trabajo en la zona de tolerancia, un grupo de trabajadoras sexuales no la dejaron marcharse. Ellas veían como Pame llegaba golpeada y decidieron ayudarla. Con su permiso, llamaron a la Procuraduría General de Justicia quienes fueron al lugar para rescatar a la joven.

El sueño de curar

La vida como superviviente

Hace cuatro años que Pamela está libre. Está a punto de concluir su carrera de Enfermería en la UNAM. Pame quiere hacer la diferencia en los hospitales brindando la ayuda que en su momento ella no recibió. Su sueño es entrenar a otros profesionistas de la salud para que puedan administrar cuidados especializados a las víctimas de trata.

YO QUIERO AYUDAR